• Jue. Oct 21st, 2021

Movimiento literario de milagros de nuestra señora

Movimiento literario de milagros de nuestra señora

Retroalimentación

Tanto la teoría como la praxis de la homilética exigían una familiaridad, amplia y profunda, con los exempla. En consecuencia, las exigencias de los aspirantes a sermoneros abrieron nichos para nuevos tipos de obras de referencia. En estos libros, los aspirantes a oradores que buscaban historias adecuadas a temas específicos podían buscar las que se ajustaban a sus necesidades. Buscaban en colecciones de ejemplos convenientemente ordenados por temas. También podían consultar las «artes de la predicación» sistemáticas. Los relatos ilustrativos aparecían a menudo en los discursos modelo que se implantaban en esos manuales o se injertaban en ellos. Los exempla se hicieron más omnipresentes a medida que este tipo de retórica se afianzaba por igual en la cultura oral y escrita. En esas dos culturas, el sustantivo «sermón» tenía un doble significado. Por un lado, se refería a una declamación proclamada en voz alta y en directo ante un público. El discurso podía provenir de la memoria, de la improvisación, de un esquema escrito o de un texto completo. Por otro lado, la palabra podía denotar un texto copiado en un manuscrito para su lectura y consulta.

Resumen de milagros de nuestra señora

En el siglo XVII, en el sur de los Países Bajos se erigieron o restauraron numerosos santuarios dedicados a la Virgen María. En muchos casos, albergaban una estatua milagrosa. Este ensayo analiza la arquitectura de estos santuarios a través de las historias que se escribieron sobre sus estatuas. Examina el modo en que la historia de las estatuas, tal y como se recoge en las fuentes textuales y visuales contemporáneas, representa e interpreta su entorno material, incluida la arquitectura, con el fin de comprender cómo se pensaba que las estatuas se relacionaban con este entorno. Se distinguen tres tipos de narraciones históricas, cada una de las cuales explica la presencia y las acciones de una estatua en su emplazamiento. Estos tres tipos arrojarán, a su vez, luz sobre las características y el desarrollo del entorno material de las estatuas milagrosas.
La investigación para este artículo ha sido posible gracias a una beca de proyecto de la F.W.O. – Fundación de Investigación de Flandes. Se basa en un amplio estudio de los santuarios de estatuas milagrosas de la Virgen realizado por Lise Constant, Lobke Geurs y Annelies Staessen bajo la dirección de Maarten Delbeke.

Movimiento literario de milagros de nuestra señora en línea

Si, en palabras de Thomson y Winterbottom, «parece poco probable, a partir de los hallazgos [de Gripkey], que la influencia del libro de Guillermo se extendiera tan lejos [como Italia]» (liv, n. 124), no podemos estar seguros. Si hay algo que muestra su edición y (habría que decir, elegante) traducción, es cuánto trabajo queda por hacer antes de que apreciemos plenamente la importancia no sólo de la colección de milagros marianos de Guillermo, sino de la tradición a la que contribuyó tan significativamente en su conjunto. Sin embargo, al menos ahora tenemos un lugar fiable, meticulosamente referenciado, legible y fácilmente accesible para empezar. [8]
1. Una tercera colección, encontrada en Chicago, Regenstein Library Special Collections MS 147 e identificada por Southern como una versión de la compilada por Anselmo de Bury St. Edmonds, fue editada por Elise Forsythe Dexter, Miracula Sanctae Virginis Mariae, University of Wisconsin Studies in the Social Sciences and History 12 (Madison, 1927).
2. Sobre este aspecto de la tradición, incluidos los relatos de las colecciones de Guillermo y Domingo, véase Adrienne Williams Boyarin, Miracles of the Virgin in Medieval England: Law and Jewishness in Marian Legends (Woodbridge: D.S. Brewer, 2010).

Milagros de nuestra señora español

Gonzalo de Berceo fue un poeta español; de hecho, es ampliamente reconocido por ser considerado el primero en su oficio en la lengua española. Es apreciado en el mundo literario por la calidad de su escritura medieval. Su obra le catapultó como literato y clérigo, ocupando puestos de gran importancia. Sus obras fueron alimentadas por su gran devoción y amor a las creencias cristianas.
Más allá de gozar de popularidad en su época por ser un hombre de fe, Gonzalo de Berceo logró trascender en el tiempo por su faceta de autor. La hazaña del talento de este versificador es tal que sólo se ha comparado con autores de la talla de Per Abbat, el escritor (recopilador) del Cantar del Mío Cid.
De niño, Gonzalo se crió en el monasterio de San Millán de Suso. Sin embargo, años después su casa de estudios sería el vecino monasterio de San Millán de la Cogolla. Allí fue recibido como sacerdote secular. Luego, en 1221, se abrió paso como diácono.
En 1222, el riojano dirigió su formación académica en el popular Studium Generale de Palencia -el primer formato universitario de la Edad Media-. Posteriormente, en 1227 y bajo la dirección del obispo Don Tello Téllez de Meneses, Berceo completó sus estudios superiores. Con este logro, se consagró como miembro importante y máximo exponente del mester de clerecía.

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