La ilustracion movimiento literario

La ilustracion movimiento literario

Leandro fernández de moratín

La Ilustración, un movimiento filosófico que dominó en Europa durante el siglo XVIII, se centró en la idea de que la razón es la principal fuente de autoridad y legitimidad, y defendió ideales como la libertad, el progreso, la tolerancia, la fraternidad, el gobierno constitucional y la separación de la Iglesia y el Estado.
Las ideas de la Ilustración desempeñaron un papel importante a la hora de inspirar la Revolución Francesa, que comenzó en 1789 y que hizo hincapié en los derechos del hombre común, en contraposición a los derechos exclusivos de las élites. Sin embargo, los historiadores de la raza, el género y la clase social señalan que los ideales de la Ilustración no se concibieron originalmente como universales en el sentido actual de la palabra. Aunque acabaron inspirando la lucha por los derechos de las personas de color, las mujeres o las masas trabajadoras, la mayoría de los pensadores de la Ilustración no defendían la igualdad para todos, independientemente de la raza, el género o la clase, sino que insistían en que los derechos y las libertades no eran hereditarios. Esta perspectiva atacaba directamente la posición tradicionalmente excluyente de la aristocracia europea, pero seguía limitándose en gran medida a ampliar los derechos políticos e individuales de los varones blancos de determinada posición social.

Candide

El Siglo de las Luces (también conocido como el Siglo de la Razón o simplemente la Ilustración)[2] fue un movimiento intelectual y filosófico que dominó el mundo de las ideas en Europa durante los siglos XVII y XVIII.[2] La Ilustración incluyó una serie de ideas centradas en la búsqueda de la felicidad, la soberanía de la razón y la evidencia de los sentidos como fuentes primarias de conocimiento y avanzó en ideales como la libertad, el progreso, la tolerancia, la fraternidad, el gobierno constitucional y la separación de la Iglesia y el Estado[3][4].
La Ilustración surgió de un movimiento intelectual y erudito europeo conocido como humanismo renacentista y también fue precedida por la Revolución Científica y la obra de Francis Bacon, entre otros. Algunos sitúan el inicio de la Ilustración en la filosofía de René Descartes de 1637, Cogito, ergo sum («Pienso, luego existo»), mientras que otros citan la publicación de los Principia Mathematica de Isaac Newton (1687) como la culminación de la Revolución Científica y el inicio de la Ilustración. Los historiadores franceses datan tradicionalmente su inicio con la muerte de Luis XIV de Francia en 1715 hasta el estallido de la Revolución Francesa en 1789. La mayoría la sitúa a principios del siglo XIX.

Características del período de la ilustración

Hay poco consenso sobre el inicio preciso del Siglo de las Luces, considerándose a menudo como puntos de partida el comienzo del siglo XVIII (1701) o la mitad del siglo XVII (1650). Los historiadores franceses suelen situar el periodo entre 1715 y 1789, desde el inicio del reinado de Luis XV hasta la Revolución Francesa. A mediados del siglo XVII, la Ilustración tiene su origen en el Discurso del Método de Descartes, publicado en 1637. En Francia, muchos citan la publicación de los Principia Mathematica de Isaac Newton en 1687.  Algunos historiadores y filósofos sostienen que el inicio de la Ilustración se produjo cuando Descartes cambió la base epistemológica de la autoridad externa a la certeza interna con su cogito ergo sum (1637).

Por qué fue importante la ilustración

La Ilustración fue una época de optimismo sin precedentes en el potencial del conocimiento y la razón para comprender y cambiar el mundo (véase Ilustración). El movimiento floreció en toda Europa Occidental, especialmente en Francia e Inglaterra. Por primera vez en la historia, todos los campos del conocimiento fueron sometidos a un implacable examen crítico (que continúa hasta hoy).
El feroz racionalismo de la Ilustración era compatible con los ideales estéticos del clasicismo (estructura, unidad, claridad, contención; véase Estética occidental), que caracterizan gran parte de la literatura creativa de la época. Sin embargo, algunos escritores se sentían demasiado limitados por esas cualidades estéticas y anhelaban expresar una pasión cruda y desenfrenada. Este enfoque, que surgió en la Alemania de finales de la Ilustración (y posteriormente floreció en todo Occidente), se conoce como Romanticismo.
Este artículo se centra en la literatura creativa (en contraposición a la literatura académica); los principales desarrollos académicos de la Ilustración se tratan en otro lugar (véase Historia de la Filosofía Occidental, Historia de la Ciencia).

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