• Jue. Oct 21st, 2021

Concurso literario violencia genero

Concurso literario violencia genero

Artículos sobre violencia de género

Tres bestsellers publicados en los últimos diez años -Crepúsculo (2005), Los Juegos del Hambre (2008) y Cincuenta Sombras de Grey (2011)- presentan una cantidad impresionante de violencia contra el cuerpo femenino, hecho que exige una investigación por considerar que puede configurar la opinión de sus lectores al respecto. Por lo tanto, este trabajo tiene como objetivo analizar los discursos sobre la violencia contra el cuerpo de la protagonista femenina a través del estudio de los rasgos lingüísticos en extractos de esos tres libros. El análisis se realiza bajo la luz del Análisis Crítico del Discurso, verificando los discursos que están inmersos en esta violencia y las repercusiones que estos discursos pueden tener en cuanto a la perpetuación de los estereotipos de género, especialmente en la literatura. Más concretamente, el enfoque de este estudio se centra en las «justificaciones» de la violencia contra las mujeres y si estas justificaciones provienen de y/o consolidan las formas hegemónicas de pensar en este tema.
La crítica literaria feminista ha enumerado durante mucho tiempo la forma en que se representa a las mujeres en los libros como uno de los elementos considerados dignos de un análisis agudo. Sin embargo, en las últimas décadas ha surgido un nuevo factor que ha añadido aún más razones para ello: las renovadas formas y la fuerza que ha ido tomando la violencia contra los cuerpos femeninos en los bestsellers. Las justificaciones de esta violencia y las razones que las sustentan varían, pero ahí está: el cuerpo femenino golpeado, roto, quemado, y todo ello expuesto con palabras para que lo vean millones de lectores.

Historias de violencia de género en sudáfrica

Un informe publicado por el Instituto de Desarrollo de Ultramar destaca que los índices de violencia de género (VG) en Papúa Nueva Guinea (PNG) son de «proporciones epidémicas». Se calcula que dos tercios de las mujeres han sufrido alguna forma de violencia de género, mientras que el 41% de los hombres reconoce haber violado a alguien. Algunas de las estadísticas más alarmantes se registran en las provincias de Highlands. Las siguientes recomendaciones dirigidas a la comunidad, a las organizaciones no gubernamentales (ONG) y a los responsables políticos se basan en la bibliografía recopilada durante una investigación en profundidad de la literatura existente sobre la violencia de género en las provincias de las Tierras Altas de Papúa Nueva Guinea: Chimbu, Enga, Hela, Jiwaka y las provincias de las Tierras Altas del Sur, del Oeste y del Este.
Según la bibliografía, los principales factores que contribuyen a la violencia de género en las tierras altas son las normas e ideologías de género, la violencia de pareja, la poliginia, el precio de la novia, el conflicto tribal, la introducción de la religión, las industrias económicas en las tierras altas y los marcos políticos locales e internacionales inadecuados.

Historias tristes de violencia de género

Este problema no sólo es devastador para las supervivientes de la violencia y sus familias, sino que también conlleva importantes costes sociales y económicos. En algunos países, se calcula que la violencia contra las mujeres cuesta a los países hasta el 3,7% de su PIB, más del doble de lo que la mayoría de los gobiernos gastan en educación.
No abordar esta cuestión supone también un coste importante para el futuro.    Numerosos estudios han demostrado que los niños que crecen en medio de la violencia tienen más probabilidades de convertirse ellos mismos en supervivientes o en agresores en el futuro.
Una de las características de la violencia de género es que no conoce fronteras sociales o económicas y afecta a mujeres y niñas de todos los estratos socioeconómicos: este problema debe abordarse tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados.
Disminuir la violencia contra las mujeres y las niñas requiere un enfoque comunitario y múltiple, así como un compromiso sostenido con las múltiples partes interesadas. Las iniciativas más eficaces abordan los factores de riesgo subyacentes a la violencia, incluidas las normas sociales relativas a los roles de género y la aceptación de la violencia.

Escenarios de violencia de género

Desde octubre, millones de mujeres de más de 80 países han acudido a testificar sobre el acoso, la agresión y el terror que han sufrido, e incluso esto es sólo una muestra de la horripilante magnitud del problema.
Estos artefactos van desde posesiones mundanas que han sido testigos mudos de actos de brutalidad, hasta objetos utilizados como armas contra mujeres o niñas. Incluyen lugares donde las mujeres han buscado refugio, y lugares donde los hombres han buscado redención.
Balqees* describió que estuvo cautiva desde los 9 años, junto con su hermana, en Yemen. Durante 20 años, sus hermanos las encerraron en una sucia habitación, pues temían que las niñas avergonzaran a la familia si las veían en público.
Las crisis humanitarias hacen que las mujeres sean aún más vulnerables. Las mujeres y las niñas pueden convertirse en blanco de agresiones o en mercancía para el trueque. Cuando los sistemas de protección se erosionan y las familias sufren una enorme tensión, la violencia puede intensificarse en el hogar.
Pero incluso antes de la crisis, las mujeres y las niñas tenían pocas protecciones. Rawa*, de 16 años, dijo que su padre la ató y la violó. Más tarde fue detenido y Rawa fue llevada a un refugio. Con su permiso, un fotógrafo visitó la casa vacía para fotografiar la cuerda y la cama.

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