• Jue. Sep 9th, 2021

    Como hacer un ensayo filosofico

    Como hacer un ensayo filosofico

    Ensayo filosófico argumentativo

    La escritura filosófica es diferente de la que se le pedirá en otros cursos. La mayoría de las estrategias que se describen a continuación también te servirán para escribir en otros cursos, pero no asumas automáticamente que todas lo harán. Tampoco debe suponer que todas las pautas de escritura que le han dado otros profesores son importantes cuando escribe un trabajo de filosofía. Algunas de esas pautas se incumplen habitualmente en la buena prosa filosófica (por ejemplo, véanse las pautas sobre gramática, más adelante).

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    Escribir un ensayo filosófico puede suponer un reto importante si no se sabe cómo hacerlo. A diferencia de otros trabajos académicos, la filosofía requiere que los estudiantes den respuestas a preguntas utilizando argumentos estructurados.
    Antes de redactar un ensayo filosófico, entienda las preguntas a las que debe responder y, a continuación, revise la bibliografía pertinente para obtener el contenido adecuado para el trabajo. Algunas de las preguntas filosóficas son ¿Existe el cielo? ¿Qué ocurre después de la muerte? ¿Existe Dios?
    Componer un ensayo filosófico es un paso esencial en el estudio de la filosofía. Antes de elaborar cualquier ensayo, es aconsejable familiarizarse con la tarea, leer las preguntas a fondo y tener una perspectiva clara de las indicaciones como “comparar”, “contrastar” o “describir”.
    Un buen número de tareas filosóficas requieren que entiendas el tema evaluando críticamente los argumentos y las teorías. Por lo tanto, una vez que te encuentres con una pregunta filosófica, es vital que muestres tu exposición con respecto a un argumento particular de manera que demuestre un pensamiento crítico.

    Filosofía de la religión

    La escritura filosófica es diferente de la que se le pedirá en otros cursos. La mayoría de las estrategias que se describen a continuación también te servirán para escribir en otros cursos, pero no asumas automáticamente que todas lo harán. Tampoco debe suponer que todas las pautas de escritura que le han dado otros profesores son importantes cuando escribe un trabajo de filosofía. Algunas de esas pautas se incumplen habitualmente en la buena prosa filosófica (por ejemplo, véanse las pautas sobre gramática, más adelante).
    Las primeras etapas de la redacción de un trabajo de filosofía incluyen todo lo que se hace antes de sentarse a escribir el primer borrador. Estas primeras etapas implican la escritura, pero todavía no se trata de escribir un trabajo completo. En lugar de ello, deberás tomar notas sobre las lecturas, esbozar tus ideas, intentar explicar el argumento principal que quieres exponer y componer un esquema.
    Como he dicho antes, tus trabajos deben demostrar que entiendes y puedes pensar de forma crítica sobre el material que discutimos en clase. Una de las mejores maneras de comprobar si entiendes bien ese material es intentar explicárselo a alguien que no esté familiarizado con él. He descubierto una y otra vez, mientras enseñaba filosofía, que no podía explicar bien algún artículo o argumento que creía entender. Esto se debía a que en realidad era más problemático o complicado de lo que me había dado cuenta. Tú tendrás esta misma experiencia. Por eso es bueno discutir los temas que planteamos en clase entre nosotros, y con amigos que no están tomando la clase. Esto te ayudará a entender mejor los temas, y te hará reconocer qué cosas aún no entiendes del todo.

    Estructura del ensayo de filosofía

    La introducción es una parte muy importante de tu ensayo: aquí tienes que exponer claramente cuál es tu tesis y cómo pretendes defenderla. Debes facilitar al máximo que el lector siga tu argumento en el cuerpo principal. Esto significa que, en su introducción, no debe presentar puntos que no se mencionarán en el ensayo principal. Por ejemplo, no es necesario dar información biográfica sobre un filósofo, a menos que la necesite para su argumento. Del mismo modo, tu lector no debe ser sorprendido con nuevos puntos importantes cuando recorra tu argumento: por lo tanto, si te das cuenta de que vas a introducir una nueva idea importante en el cuerpo principal que no has mencionado en la introducción, deberías considerar volver atrás y hacer los cambios necesarios en la introducción.
    Como ya he mencionado, en el cuerpo principal es donde se desarrolla plenamente el argumento. Cada vez que hagas un nuevo punto, recuerda siempre explicitar cómo se relaciona con el argumento principal o la tesis. Si haces una afirmación controvertida, explica por qué crees que el lector debe aceptarla. Si citas las ideas de otra persona, recuerda siempre citarlas adecuadamente para evitar el plagio. Además, intenta limitar una idea o punto principal por párrafo, asegurándote de que cada párrafo está conectado de forma coherente con el anterior y el siguiente. Una buena forma de hacerlo es pensar en cada párrafo como si fuera un pequeño ensayo: la primera frase (o frase temática) es la introducción, y debe resumir lo que vas a explicar en ese párrafo y su relación con el anterior; la parte central de tu párrafo es como el cuerpo principal del ensayo, en el que desarrollas tu punto de vista, aportando definiciones o ejemplos; y la última frase es la conclusión, en la que vuelves a resumir lo que acabas de explicar y muestras su relación con el párrafo siguiente.

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