• Sáb. Oct 16th, 2021

Desobediencia civil (ensayo)

Desobediencia civil (ensayo)

Ejemplos de desobediencia civil

Resistencia al gobierno civil, también llamado Sobre el deber de la desobediencia civil o Desobediencia civil para abreviar, es un ensayo del trascendentalista estadounidense Henry David Thoreau que se publicó por primera vez en 1849. En él, Thoreau sostiene que los individuos no deben permitir que los gobiernos anulen o atrofien sus conciencias, y que tienen el deber de evitar que esa aquiescencia permita al gobierno convertirlos en agentes de la injusticia. Thoreau estaba motivado en parte por su disgusto con la esclavitud y la guerra entre México y Estados Unidos (1846-1848).
En 1848, Thoreau dio una conferencia en el Concord Lyceum titulada «Los derechos y deberes del individuo en relación con el gobierno»[1], que constituyó la base de su ensayo, publicado por primera vez con el título de Resistencia al gobierno civil en una antología de 1849 de Elizabeth Peabody titulada Æsthetic Papers. [2] Este último título distinguía el programa de Thoreau del de los «no resistentes» o anarquistas cristianos como Adin Ballou y William Lloyd Garrison, ya que Thoreau sostenía que su insistencia en la no resistencia como praxis contra el Estado era sumamente ineficaz. No obstante, Thoreau se inspiró inicialmente en los ideales anarquistas cristianos propugnados por Ballou y Garrison. La resistencia también formaba parte de la metáfora de Thoreau que comparaba al gobierno con una máquina: cuando la máquina producía injusticias, el deber de los ciudadanos conscientes era ser «una contrafricción» (es decir, una resistencia) «para detener la máquina»[3].

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Resistencia al gobierno civil, también llamado Sobre el deber de la desobediencia civil o Desobediencia civil para abreviar, es un ensayo del trascendentalista estadounidense Henry David Thoreau que se publicó por primera vez en 1849. En él, Thoreau sostiene que los individuos no deben permitir que los gobiernos anulen o atrofien sus conciencias, y que tienen el deber de evitar que esa aquiescencia permita al gobierno convertirlos en agentes de la injusticia. Thoreau estaba motivado en parte por su disgusto con la esclavitud y la guerra entre México y Estados Unidos (1846-1848).
En 1848, Thoreau dio una conferencia en el Concord Lyceum titulada «Los derechos y deberes del individuo en relación con el gobierno»[1], que constituyó la base de su ensayo, publicado por primera vez con el título de Resistencia al gobierno civil en una antología de 1849 de Elizabeth Peabody titulada Æsthetic Papers. [2] Este último título distinguía el programa de Thoreau del de los «no resistentes» o anarquistas cristianos como Adin Ballou y William Lloyd Garrison, ya que Thoreau sostenía que su insistencia en la no resistencia como praxis contra el Estado era sumamente ineficaz. No obstante, Thoreau se inspiró inicialmente en los ideales anarquistas cristianos defendidos por Ballou y Garrison. La resistencia también formaba parte de la metáfora de Thoreau que comparaba al gobierno con una máquina: cuando la máquina producía injusticias, el deber de los ciudadanos conscientes era ser «una contrafricción» (es decir, una resistencia) «para detener la máquina»[3].

Ensayo sobre el movimiento de desobediencia civil

Resistencia al gobierno civil, también llamado Sobre el deber de la desobediencia civil o Desobediencia civil para abreviar, es un ensayo del trascendentalista estadounidense Henry David Thoreau que se publicó por primera vez en 1849. En él, Thoreau sostiene que los individuos no deben permitir que los gobiernos anulen o atrofien sus conciencias, y que tienen el deber de evitar que esa aquiescencia permita al gobierno convertirlos en agentes de la injusticia. Thoreau estaba motivado en parte por su disgusto con la esclavitud y la guerra entre México y Estados Unidos (1846-1848).
En 1848, Thoreau dio una conferencia en el Concord Lyceum titulada «Los derechos y deberes del individuo en relación con el gobierno»[1], que constituyó la base de su ensayo, publicado por primera vez con el título de Resistencia al gobierno civil en una antología de 1849 de Elizabeth Peabody titulada Æsthetic Papers. [2] Este último título distinguía el programa de Thoreau del de los «no resistentes» o anarquistas cristianos como Adin Ballou y William Lloyd Garrison, ya que Thoreau argumentaba que su insistencia en la no resistencia como praxis contra el Estado era sumamente ineficaz. No obstante, Thoreau se inspiró inicialmente en los ideales anarquistas cristianos propugnados por Ballou y Garrison. La resistencia también formaba parte de la metáfora de Thoreau que comparaba al gobierno con una máquina: cuando la máquina producía injusticias, el deber de los ciudadanos conscientes era ser «una contrafricción» (es decir, una resistencia) «para detener la máquina»[3].

Resumen del ensayo sobre la desobediencia civil

«La masa de los hombres lleva una vida de tranquila desesperación. Lo que se llama resignación es una desesperación confirmada. De la ciudad desesperada se pasa al campo desesperado, y hay que consolarse con la valentía de los visones y las ratas almizcleras. Una desesperación estereotipada pero inconsciente se esconde incluso bajo lo que se llaman juegos y diversiones de la humanidad. No hay juego en ellos, pues éste viene después del trabajo. Pero es una característica de la sabiduría no hacer cosas desesperadas..»
«Si la injusticia es parte de la fricción necesaria de la máquina de gobierno, déjala ir, déjala ir: tal vez se desgastará… ciertamente la máquina se desgastará… pero si es de tal naturaleza que requiere que seas el agente de la injusticia hacia otro, entonces digo, rompe la ley. Que tu vida sea una contrafricción para detener la máquina. Lo que tengo que hacer es ver, en todo caso, que no me presto al mal que condeno.»
«Existen leyes injustas; ¿nos contentaremos con obedecerlas, o nos esforzaremos por enmendarlas, y las obedeceremos hasta conseguirlo, o las transgrediremos de inmediato? Los hombres generalmente, bajo un gobierno como éste, piensan que deben esperar hasta que hayan persuadido a la mayoría para que las modifiquen. Piensan que, si se resisten, el remedio sería peor que el mal. Pero es culpa del propio gobierno que el remedio sea peor que el mal. Lo hace peor. ¿Por qué no es más apto para anticiparse y prever la reforma? ¿Por qué no valora su sabia minoría? ¿Por qué llora y se resiste antes de ser herido? ¿Por qué no anima a sus ciudadanos a estar atentos para señalar sus defectos, y a hacerlo mejor de lo que él quiere?»

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