• Sáb. Oct 16th, 2021

Novelas ejemplares analisis literario

Novelas ejemplares analisis literario

Tres novelas ejemplares de miguel de unamuno

A pesar del éxito que tuvo con la primera parte del Quijote en 1605, Cervantes no sacó suficiente provecho de ella para superar la vida de penurias y desengaños que había soportado hasta entonces. Los editores sí se mostraron dispuestos a sacar su obra, y consiguió sacar en poco tiempo una colección de su teatro, Ocho comedias y ocho interludios nuevos nunca antes publicados, en 1615, y en el mismo año la segunda parte del Quijote. Pero gran parte del beneficio quedó en manos de los editores, que también imprimieron póstumamente, en 1617, Las pruebas de Persiles y Sigismunda, el romance bizantino que Cervantes trabajó y entusiasmó durante los últimos años de su vida. La recopilación de las doce novelas por separado en un solo volumen se debió probablemente en cierta medida a las críticas que soportó por haber insertado historias similares en el primer Quijote, algo que se abstuvo de hacer en la segunda parte.
Pero las Novelas Ejemplares son una obra de genio por derecho propio y habrían asegurado a su autor un lugar destacado en la historia de la literatura occidental incluso si no hubiera escrito ninguno de sus otros libros. Fue un éxito instantáneo en España, donde las novelas llegaron incluso al teatro musical (zarzuelas), y tuvo un impacto inmediato y duradero en la literatura inglesa. Cervantes fue un éxito en Inglaterra y en otros países. Thomas Shelton sacó su traducción del Quijote en 1612, y César Ouidan, la primera traducción francesa completa de la novela en 1614. Shakespeare escribió una obra de teatro basada en el personaje Cardenio, del Quijote, que nunca se ha encontrado. La gente se disfrazaba de Don Quijote y Sancho Panza en las ferias y carnavales de Alemania y Perú. Las novelas ejemplares no se quedaron atrás. Los dramaturgos jacobinos Thomas Middleton, William Rowley y John Fletcher adaptaron algunas de las novelas para la escena. Descuidado hasta la última década de su vida, Cervantes se convirtió entonces en una prolífica celebridad literaria.

Don quijote como sátira

La serie fue escrita por Miguel de Cervantes entre 1590 y 1612 e impresa en Madrid en 1613 por Juan de la Cuesta. Las Novelas ejemplares siguieron a la publicación de la primera parte del Quijote. Las novelas fueron bien recibidas.
Mi genio y mi inclinación me impulsan a esta clase de escritos; tanto más cuanto que considero (y con verdad) que soy el primero que ha escrito novelas en lengua castellana, aunque hasta ahora han aparecido muchas entre nosotros, todas ellas traducidas de autores extranjeros. Pero éstas son mías, ni imitadas ni robadas a nadie; mi genio las ha engendrado, mi pluma las ha hecho nacer, y crecen en los brazos de la prensa[2].
Dado que existen múltiples versiones de dos de estas historias, se cree que Cervantes introdujo algunas variaciones en estas novelas con fines morales, sociales y estéticos (de ahí el nombre de «ejemplares»). Las versiones más primitivas se encontraron en el manuscrito, hoy perdido, llamado por el nombre de su antiguo poseedor, Porras de la Cámara, una colección miscelánea de diversas obras literarias entre las que se encuentra una novela habitualmente atribuida a Cervantes, La tía fingida. Por otra parte, en el Quijote también se encuentran algunos relatos cortos, como El curioso impertinente o Historia del cautivo, y donde un personaje posee un manuscrito de Rinconete y Cortadillo, inédito en su momento (1605).

Don quijote es una crítica al romanticismo contemporáneo

Muchos críticos sostienen que el impulso que llevó a Miguel de Cervantes (1547 – 1616) a iniciar su gran novela fue satírico: Deseaba satirizar los romances caballerescos. Mientras el anciano Alonso Quixano el Bueno (si es que se llama así) hojea las páginas de estos libros en su estudio, su «cerebro se seca» y se imagina a sí mismo como el campeón que retomará la desaparecida causa de la caballería y vagará por el mundo corrigiendo males, ayudando a los desvalidos, defendiendo la causa de la justicia, todo ello para mayor gloria de su dama Dulcinea del Toboso y de su Dios.
Al salir de su aldea antes del amanecer, vestido con una armadura oxidada y montado en su jamelgo desvencijado, el caballero loco se convierte en Don Quijote de la Mancha. Su primera incursión es breve, y los amigos de su aldea natal lo traen de vuelta a casa. A pesar de los esfuerzos de sus amigos y parientes, el viejo loco emprende un segundo viaje, esta vez acompañado por un campesino de su pueblo, Sancho Panza, que se convierte en el escudero del caballero. El Don insiste en encontrar aventuras en todas partes, confundiendo molinos de viento con gigantes, rebaños de ovejas con ejércitos atacantes, espectáculos de marionetas con la vida real. Su escudero aporta una voz de razón con los pies en la tierra, pero el Quijote siempre insiste en que los viles encantadores han transformado a los combatientes para avergonzarle y humillarle. Don Quijote insiste en su visión del ideal frente a los fríos hechos del mundo; Sancho Panza mantiene su proverbial sabiduría campesina frente a la locura de su amo.

Tres novelas ejemplares

Entre las numerosas páginas de material preliminar que preceden a la primera edición de las Novelas Ejemplares de Cervantes1 se encuentra un breve y enigmático prólogo dirigido al lector. Es la más elocuente de todas las introducciones con las que Cervantes
cuatro razones principales por las que sus lectores deberían tomarlas en serio, aunque no demasiado: son un entretenimiento inofensivo, contienen ejemplos provechosos, cada una de ellas es obra del propio Cervantes, y todas ellas
en Madrid. Los últimos cuatro años de su vida vieron la culminación de su carrera literaria: a las Novelas Ejemplares les siguió en 1614 un largo poema alegórico, el Viaje del Parnaso; 1615 trajo la Segunda Parte del Quijote y las Ocho obras y Ocho entremeses. Su gran novela épica Los trabajos de Persiles y Sigismunda se publicó póstumamente en 1617. El prólogo de esta obra, lleno de bromas intrascendentes y autodesprecio, contiene
La profesionalidad de Cervantes tiene un doble significado para las Novelas Ejemplares. Como colección, las novelas ilustran la enorme variedad que caracteriza al conjunto de su obra y, en particular,

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